El crédito bien usado impulsa la finca; mal preparado, se convierte en un dolor de cabeza. Para aumentar tus probabilidades de aprobación:
Organiza tus números. Ten registros de ingresos y egresos de al menos los últimos meses.
Define el destino del crédito. Capital de trabajo, animales, infraestructura o maquinaria: sé específico.
Calcula tu capacidad de pago. Nunca comprometas más de lo que el flujo de la finca soporta.
Prepara el proyecto. Un plan simple con inversión, ingresos esperados y cronograma transmite seriedad.
Evita errores comunes: subestimar costos, no incluir tu propio salario, o pedir más de lo necesario.